Mariposa

Tú que sobre nubes vuelas
y los grandes mares cruzas
debes extender tu estela
y que sintamos la brisa
que levantas con tus alas
al juguetear sin prisa
entre flores que se abren
al Sol que brilla en el prado
donde la fresca hierba nace.
Débilmente aleteas
pero aunque pareces frágil,
escondes una gran fuerza.
La tormenta es tu aliada,
dominas la tempestad,
puedes surcar marejadas
y llegar hasta este faro
donde paciente te espero
tranquilo e ilusionado.
Te posarás en mi pecho.
De terciopelo es tu cama.
En lagos de caramelo
tú la sed podrás saciar y
entre el oro y azabache
nos espera nuestro hogar.