Arden los bosques, son carbonizados
por columnas de fuego destructor.
Aunque respirar es tragar veneno,
todavía vi crecer una flor.
Aquí los bebés son asesinados;
gran hambruna por muchos es sufrida;
Pero entre ojos suplicando justicia,
veo que existe esperanza de vida.
Los hermanos ya no se reconocen;
los padres e hijos la espalda se dan;
sin embargo, entre el desprecio hay personas
que aún deseando abrazarse están.
Lujoso trono de poder se eleva
sobre los hombros de esclavos cansados.
No obstante, voces retumban pidiendo
que de la opresión sean liberados.
Donde la fe resiste a duras penas,
la paz cual fugitivo se escondió,
mas, como la semilla en buena tierra,
entre nosotros el amor nació.
por columnas de fuego destructor.
Aunque respirar es tragar veneno,
todavía vi crecer una flor.
Aquí los bebés son asesinados;
gran hambruna por muchos es sufrida;
Pero entre ojos suplicando justicia,
veo que existe esperanza de vida.
Los hermanos ya no se reconocen;
los padres e hijos la espalda se dan;
sin embargo, entre el desprecio hay personas
que aún deseando abrazarse están.
Lujoso trono de poder se eleva
sobre los hombros de esclavos cansados.
No obstante, voces retumban pidiendo
que de la opresión sean liberados.
Donde la fe resiste a duras penas,
la paz cual fugitivo se escondió,
mas, como la semilla en buena tierra,
entre nosotros el amor nació.