Mostrando entradas con la etiqueta Inspirados en canciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inspirados en canciones. Mostrar todas las entradas

Juntos

Atrás mis huellas dejaré.
Ya no lo puedo remediar.
Fui un cobarde.
Volveré de nuevo a nacer
o aquí ya todo acabará.
Aún no es tarde.
No es hora de llorar.
Caminaré
seguro sin mirar atrás
y, ahora, escucha,
porque este himno entonaré;
con mis amigos cantaré:

El cielo por ti cantará,
Su voz en ti resonará.
Suena en tu alma
Y la vida siempre triunfará,
un nuevo mundo surgirá
en el mañana.
Jamás nos van a separar.
Hay una luz que nos protegerá
y no se apaga.

Y de nuevo un himno entonaré;
siempre contigo cantaré.
¡Grita conmigo!

Escucha bien nuestra canción;
puedes cantarla con tu voz.
¡Gritemos juntos!

Te amaré

Nunca yo me sentí así,
pues mi mundo era frío y gris.
Bésame y únete a mí.
Cada día te amo más.
Puedes escuchar mi pecho latir.
Él te contará que mi amor por ti
no acabará nunca: ésta la verdad.
Para siempre, por ti voy a vivir.

Todo me parece bello junto a ti.
El dolor no existe si a tu lado estoy.

De repente, el mundo me parece mejor,
si puedo ver tus ojos.

Nada nos va a parar,
mi amor, lo verás.
Y mil tormentas podrán tronar,
mas tú sabes
que no nos vencerán.

Te amaré, te amaré,
aunque el mundo nos quiera separar.

No quiero extrañarte

Ya no dormiré para no dejar de verte,
para ver tu faz serena,
mientras tú duermes tranquila.
Y puedo vivir siempre de amor rendido,
pues no es tiempo perdido,
mi cielo, el que paso así,
mi amor, protegiendo tus sueños.

Duermo junto a ti y siento latir tu pecho.
Es tu corazón que me habla
infundiéndome tu calma.
Doy gracias a Dios porque yo estoy contigo
y quisiera que tú estés
para siempre conmigo,
conmigo por siempre.

Quiero verte sonreír.
Quiero poderte besar.
Sólo déjame vivir pegado a ti,
junto a ti.
Déjame entregar mi ser.
De nuestra entrega surgirá
un amor grande y eterno
que no perecerá.

Mi ojos no cerraré.
No quiero que venza el sueño,
porque así te extraño
y extrañarte yo no quiero.
Si duermo sólo podré
tenerte conmigo en sueños
y aun así te extraño
y extrañarte yo no quiero.

Sí, así no te extrañaré.

Saber amar

Por ver sonreír
tus labios y sentir
palpitar mi corazón
con mi alma te amaré.
Sabré esperar
aunque quieran destruir
lo que construyó el amor
y la esclavitud negó.
Te sabré amar,
tus sueños velar
y yo te cuidaré
hasta la libertad.
Te sabré esperar
si no pierdes la fe
en la oscuridad.
Nunca temas más,
pronto amanecerá,
la luz nos guiará.
No sufras ya.
Saber soñar
es labrar un porvenir
para luego despertar
y tener valor sin fin
para luchar
y ya nunca permitir
el dominio de maldad
que continúa hasta morir.
Saber sufrir
es gritar en el silencio
sin huir nunca por miedo,
ese miedo a morir.
Levantad la voz,
hora es de comenzar.
Cerca está nuestra ocasión
de las cadenas olvidar.
Con nuestra humildad,
porque no somos dos,
somos un millón,
vamos a vencer.
Sin desfallecer,
hasta un cielo azul
mi canto alzaré.
Con tenacidad,
llenos de ilusión,
hay que caminar...
caminar...
¡hasta la libertad!...

Si tú te vas


Al bajar de la montaña,
tu marcha me hace llorar
y sé que debo callar,
aunque apartes tu mirada.
Una gran furia en mi corazón
es lo que siento yo hacia ti,
porque te miro y tu no estás,
pero me hablas y yo te escucho.
Allá a lo lejos brilla el sol,
y ahora se acerca aquí su luz.
Y así esperando su llegada
las horas pasarán.
Esto es un duro desierto
y sólo oigo mi corazón.
Es como un triste invierno
y comprendo tu abandono,
si tú te vas…
Cuando exista el amor,
habrá felicidad,
pero la soledad
es renunciar a Dios.
Mis dudas quiero resolver,
jamás caer en un error.
La incertidumbre anida en mí
pero aquí estoy y te escucho.
Al sol quieres llegar,
el cielo alcanzar,
mas siempre acechará
el miedo a fracasar.
Esta tierra no tiene encantos,
pero es libre para amar.
Y estás apunto de marchar
como un amor cuando se va.
Si tú te vas…
Podría renunciar
a todo por vivir
sintiendo tu calor:
¡qué voy a hacer sin ti?
No quiero verte combatir,
tu caminar quiero cambiar.
Gritando está mi corazón
que no te deja de escuchar.
Dime dónde irás
ahora que te vas.
¿Quién podrá alcanzar
los sueños al volar?
Y ahora desde aquí,
tan solo encuentro oscuridad
en esta noche oscura y gris
en la que me siento morir,
si tú te vas...