Al son del tango

Frente a frente, se miraban;
cuerpo a cuerpo, se abrazaban.
Al son del tango, con la danza de ellos,
quisieron juntos descubrir lo bello
de sus miradas al cruzar destellos.
Sus pies casi no tocaban
debajo de ellos el suelo
y, en cambio, veían el cielo
si sus manos se rozaban.
La música los mecía
sonando la melodía.
Al son del tango, de verdad se amaron;
Jugosos frutos de pasión brotaron
de notas fértiles con que bailaron.
Una guitarra al tocar,
sus cuerdas cuentan la historia
que atesora su memoria
de ese tango que es amar.